Multispotter para acero: cómo elegirlo (corriente, programas)
El multispotter suele ser la primera máquina que se compra al montar un taller, y la que se usa todos los días. Entre los modelos de 3 800 A y los de 7 500 A, los ajustes con dos mandos o las pantallas con programas, es fácil dudar. Estos son los criterios que de verdad cuentan en el día a día.
Lo que hace un multispotter, y lo que no
Un multispotter, o desabolladora por puntos, suelda por resistencia un pequeño elemento sobre la chapa: una arandela, una estrella, una anilla, un clavo o un alambre ondulado. Después se tira de él con el martillo de inercia o con una palanca para recuperar la chapa, se rompe el elemento con un giro de muñeca y se amola el punto. Es la herramienta para los bollos sin acceso por detrás: taloneras, aletas traseras, pilares centrales, refuerzos interiores de puerta.
El mismo equipo sirve también para recoger chapa estirada con el electrodo de carbono, para puntear por una sola cara y, en algunos modelos, para soldar espárragos. En cambio, un multispotter no sustituye ni a una bancada para los golpes estructurales ni a un equipo específico para paneles de aluminio: la descarga de un multispotter para acero no suelda el aluminio, es otro procedimiento.
Intensidad y potencia: cuánta hace falta realmente
El valor que se destaca en un multispotter es la corriente máxima de soldadura: 3 800 A, 5 600 A, 7 500 A. Es una corriente muy breve, de unas pocas centésimas de segundo, a una tensión muy baja. Cuanto más alta es, más rápido y limpio sale el punto, lo que limita el calentamiento alrededor y la pérdida de protección anticorrosión en la cara posterior de la chapa.
Para la chapa habitual de un turismo, entre 0,6 y 1 mm, un multispotter de la clase de 3 800 A cumple. Los modelos más potentes tienen sentido en chapa galvanizada, donde hace falta una corriente alta y un tiempo muy corto para soldar sin quemar el zinc, y con alambres ondulados o espárragos, que piden más. Fíjese también en la potencia permanente y en la alimentación: un equipo que necesita una línea trifásica no es un problema en un taller equipado, pero sí lo es para trabajar en casa de un cliente.
Un apunte sobre el cable de masa: se fija en una zona decapada, lo más cerca posible de la reparación. Una masa alejada o mal apretada hace perder buena parte de la potencia y da puntos que no aguantan, sea cual sea el equipo.
El ajuste: dos mandos o control total
Hay dos filosofías. En los multispotters sencillos con microprocesador se elige la herramienta y un nivel de potencia, y la máquina gestiona el tiempo de soldadura. Es rápido, difícil de desajustar y perfecto para un taller donde varias personas usan la máquina. En los modelos más completos se ajustan por separado la corriente y el tiempo, a veces con 80 niveles de potencia y 99 niveles de tiempo.
El ajuste por separado no es un capricho. En una chapa galvanizada fina o en un acero de alto límite elástico, es lo que permite hacer un punto pequeño, intenso y corto, que agarra bien y respeta el recubrimiento. Si trabaja mucho con vehículos recientes, es un criterio que cuenta más que la intensidad anunciada.
El disparo también importa. En automático, el punto salta en cuanto la herramienta toca la chapa: práctico para encadenar arandelas. En manual, salta al apretar el gatillo: más seguro para colocar con precisión una estrella o una anilla. Tener los dos modos en la misma máquina es una comodidad.
Programas y accesorios que conviene comprobar
Los programas corresponden a las herramientas: estrella, arandela, anilla OT, alambre ondulado, espárrago, electrodo de carbono para calentar y recoger chapa, punteado por una cara. Compruebe que están previstos los que necesita y, sobre todo, que se entregan los accesorios correspondientes. Un multispotter sin martillo de inercia, sin garra de tracción ni electrodos de carbono le obliga a comprarlos enseguida.
El alambre ondulado merece una mención aparte. Soldado en varios puntos a lo largo de una línea, permite tirar de forma uniforme de una deformación larga, como un paso de rueda o una línea de carrocería. Ahorra muchísimo tiempo frente a una serie de arandelas. Piense también en la pistola de arandelas en continuo, que evita recargar en cada punto en superficies grandes.
- Martillo de inercia y garra de tracción multigancho
- Estrellas, arandelas, anillas OT y alambres ondulados
- Portaelectrodos y electrodos de carbono
- Carro si la máquina tiene que moverse por el taller
Formato: carro, portátil o inalámbrico
Un multispotter sobre carro, con sus herramientas ordenadas, se queda en el puesto de chapa y va de un vehículo a otro. Un modelo portátil en maletín encaja mejor si trabaja a domicilio o en las instalaciones de clientes profesionales. Los multispotters inalámbricos con batería no tienen ni cable de red ni cable de masa: no sustituyen a un equipo de taller para un trabajo grande, pero son muy prácticos para un bollo pequeño o un desabollado rápido en exterior.
Por último, tenga en cuenta el mantenimiento. Las puntas se desgastan, los cables sufren, las estrellas se deforman: compruebe que los consumibles y los recambios están disponibles en su país, sin tener que esperar seis semanas una pistola de repuesto.
Los multispotters de Humming Equipment
La gama va del multispotter compacto HE-D101 (3 800 A, 7 herramientas × 11 niveles) al HE-D105 con pantalla LCD, 80 niveles de potencia y 99 niveles de tiempo, hasta los HE-D106 (5 600 A) y HE-D116 (7 500 A) con ajuste independiente de corriente y tiempo, pensados para chapa galvanizada fina. Para pequeñas intervenciones, el minispotter HE-D123 y el multispotter inalámbrico HE-D121. Los consumibles se agrupan bajo la referencia HE-A702. Su distribuidor Humming puede dejarle probar la máquina adecuada para su taller.
Los valores indicados aquí son referencias de taller. La ficha técnica del producto es siempre la que manda.






